Se pierde entre formas y colores,
delirando algún sueño, viajando en un vagón,
mirando en la lejanía del cielo
astros giratorios y esferas brillantes,
que le guiñan un ojo,
se ríen con picardía,
se miran,
y se vuelven a reír.
La luna esboza una mueca de sonrisa,
y le da paso a la noche inmensa...
Una estrella fugaz atraviesa el alba.
Cierra los ojos,
aprieta la mano con fuerza,
y silenciosa, y emocionada,
pide un deseo.