No sabía qué hacer... ¿Y qué eligió? Nada. ¿Cómo "nada"? Sí, nada. No escogió. La duda persistiría... Pero le recordó que eran seres humanos. Y a pesar de no poder escoger en ese momento, no se salvaría de ser. Porque eran personas indefectiblemente. El vivir era imposible de evitar. El ser. Y simplemente le dio una opción... Ser. "Seamos" dijo. "Seamos, hasta que sepamos qué hacer."
Y en la espera y el paso del tiempo, todo se desenvolverá. Y en la magia de la fortuna y el destino, los caminos se desenvolverán solos. Y, quizás, se unan...