Cielo

Y bajo el cielo y las nubes sólo hallo paz, que inevitablemente se funde con el aire que respiro y me inunda... Ya no hay nada que modifique ese sentir, la plenitud se hace presente y crece sin cota. Y miro bien, me detengo, y conservo ese recuerdo para tenerlo presente a cada momento, y así hacer frente a cualquier sentimiento que quiera desintegrarme. Porque plena e íntegra me siento invencible, y así, dejo de sobrevivir, y la vida la comienzo a vivir.