porque soy capaz
de dar la vuelta al mundo
corriendo detrás tuyo
para volver a darte la mano.
Porque es tu mano la que me puede llevar para cualquier lado,
con la que puedo alcanzar mis sueños más deseados.
No me pidas que desaparezca
porque no puedo irme:
porque sólo sé perderme
cuando te beso por un segundo
y me olvido del paso del tiempo.
Sos el ancla que me detuvo y me enseñó el significado del hogar.
El sueño de compartir, la esperanza de la eternidad.
¡Cuán grande es y con cuánta fuerza se extiende!
Abarcando el torso y las extremidades,
la cabeza y el corazón,
el alma y la razón.
Es la pasión del amor floreciendo.
Ya no puede parar: se abrió el pimpollo.