tanto como el Sol al día,
o la Luna a la noche,
o el brillo estelar al cosmos infinito.
Estoy impresa en tu cielo
dibujando constelaciones
guiándote en la espesura
cuando no hallás la dirección.
Vivo en tus manos,
y las apreto fuerte.
Confiá y cerrá los ojos
que jamás en la vida
te llevaré por las ciénagas.
No hay pantano que me asuste,
ni oscuridad que me inhiba.
Avanzo a tu lado, junto a vos,
segura de dónde apoyar
cada pie, a cada paso.
Temo caer, pero ahí estamos:
de la mano,
sujetándonos.
Temo caer, pero ahí estamos:
Temo caer, pero ahí estamos:
aprendiendo a volar.
¿Cómo caer, cómo hundirnos?
Si ya sabemos bien
cómo desprender las alas
y volar hacia el horizonte
bajo el brillo el crepúsculo.
Sólo necesitamos una cosa:
ánimo.