el placer del ser

Llovizna, y no me importa.
Aunque caigan piedras,
aún así, no tendría miedo.
Aunque me ataquen las fobias
permanecería de pie.
Porque descubrí el vivir
desde el placer del ser:
placer al encontrarte,
llenarme por completo,
disfrutar el ser
porque soy a tu lado.
Estoy viviendo y existiendo
amando de cerca,
dando todo sin guardar
ni la más mínima parte.
No es un boceto
ni hojas de borrador:
es una realidad,
viva y entera,
constituyéndonos a los dos.
Realidad que envuelve
como me envolvés vos
cada vez que me das un beso
y me hacés ver el Sol.
Mi cielo y mi luz,
mi claro de luna al anochecer.
Un sueño una vez soñado
haciéndose verdad
al manifestarse el amor
surgiendo de las almas.