Hay páginas que simplemente no puedo pasar. Porque es difícil. Porque me cuesta. ¿Cómo lograr cerrar un libro y echarlo a las llamas, así, desalmadamente? No puedo hacer eso. No puedo, así como si nada, escribir la historia en un papel, para hacerlo un bollo y luego botarlo. No puedo ni quiero. Así no funciona. Aún los dolores fueron compartidos, así que los dolores serán nuestros. Así como lo son las llamas y el deseo, así como lo es el cariño, así como lo es la ternura, también los dolores, también los sinsabores. Es todo parte. Y no, no niego su existencia. Existen, son reales. Sí, hay peleas. Sí, hay rencores. Sí, hay broncas, y disgustos, y cosas que no están bien. ¿Y qué? Somos familia, somos humanos. Nada de esto se reduce sólo a eso. Esto es más. Esto es el todo. Y el todo no va a caer porque hayan partes deficientes. Sólo hay que pulir sus puntas para que no lastimen otras partes. Para que nada sangre. Para que nada se corte ni se gaste. Que nada se vaya. Que nada se pierda. Que el todo siga creciendo y sea más y más inmenso. Y más y más intenso. Y más y más certero. Ensartado en el medio del corazón, latiendo a la par, viviendo a la par. Vive cada latido y se siente en el pecho cuando tu nombre late y alimenta cada célula. Tu nombre late en el centro, profundo, allí donde ya no puedo alcanzar. Allí donde están las improntas y las huellas. Allí donde quedan marcados los hitos de mi vida. Allí está: la primera vez que me escribiste, la primera vez que te vi, la primera vez que me abrazaste, la primera vez que escuché tu voz, la primera vez que me besaste, la primera vez que me hiciste el amor. Hitos. Hechos trascendentales. Historia escribiéndose, día a día, en un libro sin final. Y la historia incluye todo. Victorias y derrotas. Risas y llantos. Celebraciones y desconsuelo. No quiero reprimir nada. No quiero eliminar ni la más mínima parte. Es con vos. Es nuestro. Ambos partícipes. Ambos, jugándonos. Ambos temiendo y defendiéndonos al mismo tiempo. Ambos, arriesgándonos. Ambos, amándonos. Ambos, con la convicción de querer ser ambos y no uno y uno, ser nosotros, ser esto que somos: una fusión irrompible.