como siempre
Cuántas ganas de bailar con vos. Cuántas ganas de ser con vos. Son exactamente estas ganas las que me permito sentir y vivir, y aunque no estés al lado físicamente, cierro los ojos y te siento siendo cerca mío. Puedo sentir tu mano en la cintura, tu sonrisa, tu mirada de soslayo, sutil, tierna, llena de amor. Sos el lugar más hermoso en el mundo, en mi mundo. Sos un cosmos infinito, un universo de cariño. Sonrío, sonrío mientras te pienso y, como siempre, me pregunto cómo puede ser tanta casualidad, cómo fui a cruzarte justo a vos, tu rostro, tu alma, tu corazón. Cómo me fuiste a aceptar, cómo me dejaste entrar, más allá de todo el miedo que te daba relacionarte conmigo, más allá de la incertidumbre que te comía la cabeza, te dejaste ser frente a mí, te mostraste tal cual eras, con todo el amor. Un amor que vino a mostrarme la pureza de ser, de ser desde lo más profundo, y quizá eso me enamoró tanto, quizá eso es lo que me hace levantarme todos los días con ganas de regalarte mi tiempo, de regalarte mi espacio, muchas de mis sonrisas, mis palabras, mis creaciones. Quizá ese amor recíproco y esa posibilidad de depositar cada caricia en tu piel, cada beso en tu boca; masajearte la espalda, morderte el cuello, lamerte el pecho, bajar suavemente, con picardía, con sutileza, y hacerte volar, hacerte temblar, amarte como me gusta amar, con toda la pasión puesta al servicio de tu cuerpo, mente y alma; con toda la pasión de mi espíritu dándote un abrazo de energía, envolviéndote con lazos intangibles e invisibles, que no lastiman ni presionan, sólo envuelven, con el amor que puedo sentir, con el amor que me sale vivir, que día a día es más, de cerca, de lejos, día a día crece como una planta, de copa y de raíz, y vienen la abejas a ayudarla a dar frutos, y viene una boca a probar ese fruto de seducción, de salvación, de emoción. Frutos que no paramos de probar y disfrutar, aprendiendo juntos a cuidar la planta, a cuidar el hogar, que es un hogar único, que se rige bajo leyes únicas (las nuestras) y no es igual a ningún otro. Hogar en donde se Es, donde se baila, donde se siente la energía, hogar donde sea que estemos, acá, allá, vicino, lontano, pero hogar siempre, familia elegida, de corazón, de la mano, quién sabe hasta cuándo, qué importa hasta cuándo, si la certeza que importa es que hoy (como cada día, hace cuánto ya) siento ganas de bailar con vos, de ser con vos. Y eso es lo que pienso hacer. Sentirte. Como siempre.
fue un
sábado, abril 30, 2022