En el centro de mi campo visual, la cruz del sud. O del sur. Nunca supe cómo era.
Me comí varias pimientas de unas berenjenas que hice. Me arde un poco la boca, jaja. Caro me puso delineado y brillitos en los ojos. Después te mando una foto. Vas a ver qué lindos dibujitos que me hizo jaja.
Le pregunté por qué lo hacía. ¿Por qué se maquillaba hoy? (yo no me maquillaba desde una fiesta de Brasil, y antes de eso desde la Sudbeat after Cattaneo de febrero 2020 prepandemia).
Me contestó:
—Porque es divertido.
Yo pensé y dije, "qué divertido hacer dibujitos sobre la cara de otra personas con colores que le combinen".
Así que me pintó un delineado del color de los botones de la camisa. Camisa que me dejaste. Y me hace pensarte. Y salís en las fotos. En mi rostro.
Te canto hasta las canciones de reggaeton. Je.
Todos me dicen que estoy más linda que nunca. Ya sé que no hablan de lo físico. Hablan del brillo del amor que día a día crece en mi interior. Algo cambió, entonces. "La única constante es el cambio" resonó en mi cabeza. Sonreí, sonreí y agradecí porque a veces necesitamos recordar que somos fuertes. Maestro fiel, compañero, Demian. Tus palabras mostraron un camino que estuviste dispuesto a caminar conmigo sin interferir. Qué emoción siento. Qué alegría de saber que Sos tan cerca mío.
Venís conmigo a todos lados. Venís en la sonrisa en mi cara. Venís en la energía de mis pasos. En saltearme una ronda de faso o tomar vasos de agua entre las birras. En irme a dormir cuando sienta sueño y lavarme los dientes antes de dormir. Venís y te siento, venís aunque en tu cielo la cruz del sur no se vea.
O del sud. Nunca supe cómo era.