acá, pero también allá

acabo de decir "ay, cómo te extraño, mi amor" en voz alta
estoy intuyendo que me aparecí en tu sueño
en el medio de un sueño inesperado
en el que no se imagina ni el principio
ni el final
algo así como el día a día
aunque hay algo que imagino
cada noche y cada mañana
se me viene a la mente de la nada, espontáneo
como un susurro, como un recuerdo,
como una imagen puramente mental
como una caricia de esas que estremecen

cierro los ojos y se hace presente
deja de ser sustantivo para convertirse en verbo
el objeto que se vuelve acción
la acción que es alimento
y al final siempre termino diciendo lo mismo
pero es que ¡es lo que es!
las cosas por su nombre
alimento, motor, guía
motivo
chispaso
explosión
y qué explosión tan hermosa
explota dentro de ambos al mismo tiempo
a veces cada noche, a veces cada mañana
a veces ambas, a veces ninguna
enciende mi cuerpo de una manera
aún no entiendo cómo
pero me enciendo
y te siento
te siento acá abrazándome
siendo tu calor mi fuego favorito
sintiendo tu respiración en mi oído
y me pregunto si no fue un recuerdo del futuro
lo que me hizo amarte tanto
aquella primera noche
que compartimos el dormir
cuando las vestimentas eran aceptadas
y no jugábamos al juego de cuántas prendas puestas
cómo no extrañarte en esos detalles
cómo no extrañarte en esta cama que me queda tan grande
cómo no sentir que todo se me desarma
cada vez que la palma de tu mano
recorre mi piel por completo
como besándola con los dedos
y ahí aparece él
el beso
el que se convierte en acción cada vez que te miro
y me mirás
y reconocemos en esa mirada justamente esa mirada
única
auténtica
esa mirada que atraviesa
que observa y atiende
que emana energía desde lo más hondo
porque te miro y me mirás
y nos miramos con esos ojos
que nos hacen buscar lo más pronto posible
al cuerpo del otro
abrazarlo con todas las partes que se puedan
y llenarlo de esos verbos
boca a boca, en el rostro, en los hombros,
el pecho, el cuello
camaradería, seducción,
nos buscamos, nos provocamos,
nos hacemos desear, nos entregamos al amar
y yo que soy tan humana
y vos que sos tan humano
hallamos en este acto tan puro
la capacidad de entregarnos al más preciado tesoro
al más hermoso presente que nos ha dado la existencia
el regalo del amor
no podrías haberlo dicho más claro en esa carta que me regalaste
no podrías haber sido más detallista ni más sinóptico
eran esas palabras, así escritas
en esa carta que leí ya en tu ausencia
ausencia que medito
y en la meditación hallo herramientas
para recrear lo más real posible
el recuerdo de cada beso
esos que recorrieron por completo
cada centímetro de mi piel
(menos las rodillas)
para hacerme sentir completa
para hacerme entender que toda esa piel sentía,
que toda esa piel vivía, y podía hacerlo intensamente
medito en que finalmente había alguien a quien le importaba
que mi piel sintiera
que mis labios besaran
que mi corazón amara
y mi mente fuera
con el espíritu que porto
que no es más que un espíritu igual que cualquier otro:
uno con ganas de vivir en armonía
con ganas de ser la Paz
encontrarse solo en el espacio y hallar la dicha de la soledad
y en esa soledad el silencio que deja escuchar
la respiración de alguien
que duerme a mi lado
aunque esté a miles de kilómetros
y me sueña en otro horario
mientras expreso el amor que siento al Universo
que se encarga de escucharme
y mandarle mi aroma
al medio de la noche fría
para que lo halle perfumándole el cuarto
el cuerpo y la consciencia
para que le lleve un recuerdo de mí
que estoy acá
pero también estoy 
un poco allá