faltan treinta para las siete
el cielo brillante, colorido
anuncia el inicio del día nuevo
miro el amanecer y sonrío
abrazando la almohada
en el intento de cada noche
imaginar que estás ahí
que te estoy abrazando
que no te fuiste
que amaneciste conmigo
preparo un desayuno para una
ni siquiera es tan placentero así
se me estruja el pecho
siento como si algo dentro mío
se partiera en pedazos
contengo la congoja
no dejo fluir al llanto
intento encontrarte en espacios
buscarte en los lugares que solías ocupar
me emociono por estar a punto de verte
al menos a través de esta pantalla
y la ilusión se apaga de un momento para el otro
ahí caigo en la cuenta de que estamos lejos
de que sólo una pantalla me permite verte
y que así va a ser por un buen tiempo
intento disfrutar el momento
no dejar ser a la ansiedad
pero me carcome la cabeza y los huesos
la miro de frente y me entran ganas de dormir
para dejar de pensar
para apagar la incesante alarma del alma
que pide a gritos auxilio
que no entiende el por qué
de los desgarros
y las rupturas
le recuerdo que acá nada se rompió
que todo sigue en pie
vivo y más fuerte que nunca
me pide a gritos un beso
un abrazo
de esos que solo vos me sabés dar
me pide tu olor, tus caricias,
tu forma de mirarme
me pide escuchar tu voz
y hacerte presente
y yo que lloro e intento distraerme
me doy cuenta que no querer pensar
en que te extraño
es tan estúpido
como querer parar una ola con las manos
que querer distraerme
no es más que lo que este mundo
me enseñó a hacer
huir de los problemas
salir corriendo
y no
no huyo
no me distraigo
acá estoy
este es mi amor
y con todo este amor
y mi dolor es obvio
y lo abrazo igual
no molesta, no es una cosa más para olvidar
es un dolor hermoso
el del amor real
el del sentido de la vida
y es que sí, es así
hallo un sentido día a día
con tu cara en mi mente
y el recuerdo perenne
de cómo se me eriza la piel
de sólo verte
te extraño con locura
con las manos los pies la cabeza
con mi respiración
con mis dolores y mis días malos
con mis sonrisas y mis días plenos
con mi simpleza y complejidad
con lo que coincidimos
con lo que no
te extraño más que ayer
y menos que mañana
maldita ansiedad