extrañarte/1

Qué extraño es todo.
Te extraño.
Extrañeza de esas que sólo podrían extinguirse
con volver a sentir el aroma
con volver a tocar la piel.
Con escucharte hablar,
con verte escuchándome.
De coincidir en tiempo y lugar.
De coincidir en cómo vemos la vida.
Cómo queremos vivirla.
Sos lo más especial del Universo.
Sos el sentido, los por qués, la imagen en mi cerebro ante cada comentario, ante ciertos escenarios, ante decisiones.
Sos continuidad, trascendencia, vínculo profundo que brota sin cesar, recorriendo el océano y encontrándote. 
Encontrando ese calor y suavidad, ese aroma a piel tan tuyo
únicamente tuyo,
maravillosamente tuyo.

Veo hacia un lado, hacia el otro.
Cama vacía.
No puedo creer que estás tan lejos.
No puedo pensar en que faltan tantos días.
Y en mi afán de disfrutar el ahora sin pensar en el mañana, te imagino.
Te hago presente.
Te veo a mi lado.
Y les cuento a mis amigues cómo me siento.
Les digo que donde vos estás, yo estoy,
y donde estoy yo, estás vos.
El Ova me susurra suave que extraña sentirse así con alguien.
Le respondo con una sonrisa, y aparecés.
Aparece tu cara en el aire.
Te miro y te sonrío.
Sonrío feliz del sentimiento que siento.
Sonrío por este sentido. Lo celebro.
Sonrío por el rumbo.
Amor gigante. Amor puro.
Amor como la palabra que hace referencia
a la inmortalidad de un otro
en el pensamiento,
en el sentimiento,
en el disfrute del momento.
Amor que da sentido a la vida.
Amor que me hace crecer sin cesar. Volviéndome amante de la vida. De todo ser viviente.
Y a más te amo, más amo al mundo.
A mejor amante me vuelvo, más capacidad de amar tengo.
Y me desarman las ganas de brindártelo sin frenos,
dejarlo fluir como parecen fluir ciertas obras clásicas
de pianos y violines y contrabajos.
Dejarlo fluir como la música,
o los vuelos de pájaros,
o las cascadas de montaña.
Dejarlo fluir como fluimos
desde la primera vez,
y nos hallamos en la comodidad
de fluir en conjunto.
Amarme a través de vos.
Conocerme.
Reinventarme.
Agradecer la vida.

¿cómo no extrañarte?