me cuesta comer
me cuesta dormir
me cuesta entrenar
leer
estudiar
trabajar
vivir
te extraño con los huesos
con el pelo
con la parte de adentro de la uña
con las pestañas
los dientes
las retinas
la sangre
el corazón
te extraño como a nadie
te extraño como nunca
me desarma
me derrumba
y me siento acá
en tu rampa
y miro a tu perro
nuestro perro
que no entiende por qué lloro
pero se da cuenta
y me pone cara
esa cara que vos y yo conocemos
y nos imagino a los tres
con la ruta de fondo
sobre ruedas
nos imagino soñando
avanzando sin parar
sin trabas
sin restricciones
nos imagino mirándonos
con esos ojos de amor
con los que nos miramos siempre
cuando la respuesta al "qué pasa?"
es un "te miro. no te puedo mirar?"
y viene el recuerdo como lanza
me atraviesa el corazón
de sólo evocar las frases que nos decíamos
las caras que nos hacíamos
los besos que nos dábamos
y cómo el amor fluía
como fluyen los ríos
el mar
el viento
con esa naturalidad
me siento en la rampa a mirar las estrellas
hace frío y no te puedo abrazar
quiero teletransportarme
y envolverte con el cuerpo
hasta que me pidas que te suelte
(si es que me lo llegas a pedir)
quiero que estés acá
quiero verte la cara
quiero amarte despacio, en silencio
con risas y llantos
con días de paz
y a veces algo de espanto
pero amarte como sé amarte
como me sale
con toda la pureza del amor del alma
desinteresado
que sólo quiere ver crecer al ser amado
verlo fuerte
íntegro
pleno
equilibrando post tropezones
levantándose de las caídas
con la cara brillando
frente en alto
y los ojos bien abiertos
otro día más
más extrañarte
más pensarte
más darme cuenta de lo fácil que me sale amarte
amarte como respirar
como el corazón que late
como la mente que piensa
como los dedos estos
que escriben
sin parar
día a día
fluyen las palabras
como fluyen los ríos
el mar
el viento
y nuestro amor
ese que da fe
fuerza
que saca miedos
que mima en la noche
dormida o despierta
que aparece esta velada
y viene a abrazarme
en forma de recuerdo
a mí y a Tubo
en este sillón
que tanto nos vio
amar la vida