día 21

siento la energía fluir
por mi cuerpo
nervios, dolor, miedos
broncas, desilusiones
construcciones derrumbadas
volviendo a empezar
energía que fluye
brotando de mi cabeza
afectando mi corazón
mis pulmones
mi pecho
mi rostro
mis pelos
cómo de golpe
lo mental se vuelve
sistémico
orgánico
y el dolor que estaba en la mente
se hace físico
ocupando las esferas
mente y cuerpo
a la vez

derrumbóse el presente
quiescente la razón
rompo en llanto sobre la cama

una mano hermana me rodea
me alienta y reconforta
me lleva a hacer algo con el ahora
a cambiar de rumbo
a confiar en mi capacidad
de amar y de dar
así que tomo la energía
que fluía descontrolada
y la abrazo con el alma

me educo en el dolor
le recuerdo a mi cuerpo
que no tiene por qué
reaccionar así de mal
ante una futura situación similar
que mi cuerpo es mi casa
y cuido mi casa más que a nada
porque es mi todo

recargo energía
otra vez poner el pecho
de forma literal
porque es eso lo que estoy dando
día a día
sin cesar:
mi corazón