Solo quiero decir algunas cosas:
Este cumpleaños no lo venía venir muy bien. Mis pocas ganas de cumplir años me hacían ver el día como algo bastante negativo, y no me daba para nada energías...
Pero después de estas dos horas que pasaron desde que cumplí 17 años de vida, me cambió la manera de ver las cosas, y me di cuenta de cómo maneje mi año, mi vida, y lo bien que me hizo ese cambio de costumbres.
Sí, me dolió soltar. Me dolió dejar de jalar la cuerda. Me dolió dejar ir.
Pero tuve que desprenderme y dejar de luchar por ciertas personas, que, finalmente, no estaban haciendo más que empeorarme y perjudicarme.
Cuando me desprendí, solté, dejé... Desperté de un letargo.
Me di cuenta de que las amistades no pueden ser forzadas.
Que el cariño dura lo que tiene que durar, y si se termina, tenemos que despedirlo con una sonrisa, y dejarlo.
Que las personas no son siempre imprescindibles, todo lo contrario: la mayoría de las personas que recorren nuestra vida son prescindibles, y sumamente efímeras.
Pero dejan huellas. Ejemplos. Recuerdos. Momentos.
Algunos más lindos que otros, otros más tristes, otros más significativos.
Tuve la suerte de vivir un año lleno de emociones.
Trabajar con gente excelente.
Vivir a mil.
Y mis amigos me apoyaron.
Y son esos los que me saludan hoy.
Amigos nuevos, amigos viejísimos.
Amigos que nunca hubiera esperado tener.
Amigos magníficos, que adoro y admiro con el alma.
Soy feliz con los amigos que tengo hoy, y seré feliz con los que tenga mañana.
Seré feliz porque amo mi vida, amo lo que hago y amo ser como soy (en ciertos aspectos).
Porque definitivamente, estoy creciendo, y aunque duele, lo hago acompañada de gente que me hace sentir que crecer vale la pena increíblemente.
Seré feliz porque aprendí que sonreirle a la vida me va a traer muchos más beneficios que mirarla a cara de perro.
Seré feliz porque vivo como me gusta, y aunque ciertos aspectos no son a la perfección como quisiera que sean, no me importa: Ya llegará el cambio.
Mientras tanto, me voy a sentar en el tanque de agua de mi casa, al sol, a sentir el viento, y agradecer a la vida, a la naturaleza, el hecho de ser, la dicha de vivir.




Que hayan sido las doce y tener cuatro llamadas en espera fue lo más magnífico. Entrar en mi facebook y ver tantas firmas, notas... Una entrada de blog por un lado, un poema por mensaje, saludos que llovían...
No esperaba mi cumpleaños así, y auqnue arranqué haciendo tarea de química, mi camino está iluminado. Siento que tengo fuerza para todo, siento que estoy bien, que estoy feliz, y que todo va a salir perfecto.
Gracias a todos y cada uno.