Sigo subiendo la montaña despacio.
Esperaré hasta llegar a la cima.
Seguiré escalando, cien veces lo mismo
por alcanzarte a tí.
Gritaré en el viento
que te amé cómo nunca supe amar.
Tal vez sea que me escuches,
y si quieres, me puedas buscar.

Amor, tengo frío, estoy sola, ya sin fuerzas
por favor, sé gentil, regálame tu aliento para respirar,
pues ya, ya no sé, a dónde voy, me siento perdida
sin más que hacer, no encuentro forma de poder comprar
tu corazón, tu amor,
tu alma.

Avanzo contra el viento y la tormenta,
la luna sólo es testigo de todo lo que me está pasando.
Fue sólo un sueño cuando el otro día pensé
que habíamos estado juntos
revolcándonos a besos en mi colchón.
Y miré una estrella fugaz,
pedí un deseo,
que en esa noche de luna
te encuentre en un sendero...

Dolor, siento dolor, mi piel ya se ha quemado.
La razón se voló, mis impulsos sólo pueden dominar...
Pero ya, ya no sé, a dónde voy, me siento perdida
sin más que hacer, no encuentro forma de poder comprar
tu corazón, tu amor,
tu alma.