ocaso en la ciudad
el sol tras las nubes convierte el concreto color pastel
en siluetas negras que contrastan
luz rosa-anaranjada brindándose a los ojos de los transeúntes
en esta tarde primaveral
que pinta una acuarela sobre el domo
representa el cielo
por encima de nuestras narices
cielo que vira a naranja
a rosado
vira
ocaso en el corazón
congruente, al menos, en parte
y no tras un largo análisis de los hechos
sino simplemente bajo las riendas de
la expectativa al mínimo posible
y la fluidez en todo su esplendor
esplendorosa me recorre
huesos, dedos, miembros
el centro del cuerpo
la mismísima alma
que se hierve, evapora y condensa
todo en el mismo acto
y surge resignarse como siempre surgen
este tipo de reacciones
frente a este tipo de sucesos
frente a este tipo de sentimientos
y siempre clasifica
encuadra
encasilla
analiza
ocaso de cemento
al recorrer algunas calles
cemento quizá también
fijándose en el corazón
ocupa cada vez más, y más espacio;
que no llegue a obliterar
(analizate a vos...
a mí no)