Hoy es nuestro día.
Nuestro día de gloria.
El momento de decir: lo haré hoy y no mañana.
Porque éste es nuestro momento.
Momento de decir: ésto soy, ésto quiero ser.
Ésto siento y ésto quiero sentir.
No importa lo que seré mañana, menos aún lo que fui ayer.
Soy hoy, siento hoy, vivo hoy.
Porque no hay momento, ni segundo, ni latido, que se vuelva a repetir, a dar, en iguales condiciones, circunstancias, con las mismas personas, en la misma casa, bajo el mismo sol, bajo la misma lluvia; como aquellos dos que allí estaban, en ese instante único, pero mirandose, observándose, rogando porque el futuro sea colorido, porque allí suceda algo de una vez, por ser felicidad de a dos en lugar de uno, en vez de tomar sus almas y arrojarlas al infierno del amor; arriesgarse por amor, YA.
Nuestro día de gloria.
El momento de decir: lo haré hoy y no mañana.
Porque éste es nuestro momento.
Momento de decir: ésto soy, ésto quiero ser.
Ésto siento y ésto quiero sentir.
No importa lo que seré mañana, menos aún lo que fui ayer.
Soy hoy, siento hoy, vivo hoy.
Porque no hay momento, ni segundo, ni latido, que se vuelva a repetir, a dar, en iguales condiciones, circunstancias, con las mismas personas, en la misma casa, bajo el mismo sol, bajo la misma lluvia; como aquellos dos que allí estaban, en ese instante único, pero mirandose, observándose, rogando porque el futuro sea colorido, porque allí suceda algo de una vez, por ser felicidad de a dos en lugar de uno, en vez de tomar sus almas y arrojarlas al infierno del amor; arriesgarse por amor, YA.