Señales.
Señales que no hay que dejar pasar desapercibidas.
Percibir, mirar más allá.
Observar en lugar de ver simplemente.
Observar, recordar cada detalle.
Marcar al corazón. Fijar un recuerdo.
Construcción de la memoria. La luz de los cuerpos se hace ver. Brillante, enceguese. Y esa silueta se distingue entre todas las demás.
Es ese, el momento particular.
La huella mnémica hace lo suyo.
Y será prolongado a la eternidad del ser.
Será repetido una y otra vez. Generando sentimientos.
Quemando a fuego.
Marcando en silencio.
fue un
sábado, octubre 08, 2016