Dar sin recibir nada a cambio. Dar, vaciarse, sin poder llenarse de nuevo.
Quién desearía la suerte del boxeador, que si da sin recibir, se lleva la victoria.
Quién querría ser el vacío, el dejado.
Tras bambalinas se esconde. De vez en cuando asoma la cabeza.
Todavía nadie lo vio.
Pero cuando ella está, las luces del escenario se encienden.
PRIMER ACTO
ESCENA PRIMERA
Ella grita. Todos la escuchan.
Ella grita y puede porque ese es su libreto.
Ella grita y puede porque está en el frente del escenario.
Los gritos desgarradores desarman a más de uno. Se escuchan los suspiros de los presentes. Una mujer de la primera fila se lleva las manos a la boca.
Ella grita, y al instante, cae al piso. Acto seguido, se escucha un ruido tras bambalinas.
Alguien había caído allí también, pero nadie lo ve. Él se esconde allí esperando el momento justo para salir, pero por ahora parece un caso perdido.
Él oculto, ella ahí. Delante de todos, sufriendo.
Es el único sufrimiento que se logra ver.
Todos la ven. Todos la escuchan, y la sienten.
(Telón.)
PRIMER ACTO
ESCENA SEGUNDA
Ella está sentada en una silla, con los codos sobre la mesa. Ella tiene la comida delante suyo pero prefiere no comer. Ella es su humor y su humor está malo, así que decide simplemente dejar la comida enfriar. Que la comida se enfríe, se eche a perder, se pudra.
Ella se levanta de la mesa sin levantar el plato porque a ella no le corresponde. No le toca. Ella no está para hacer eso. Tiene otras cosas que hacer, no comer, no lavar, no ser humana.
Se aleja de la mesa en dirección a una puerta, simula ser una habitación. Abre la puerta y la cierra con fuerza.
Las luces bajan. Todos piensan que termina esta escena, pero un cuerpo se asoma entre las sombras.
Alto, algo flaco, de pelo despeinado. La silueta aparece y avanza con pasos un poco torpes.
Se acerca a la mesa y mira el plato.
Él (moviendo la cabeza con preocupación y en tono de susurro): No comiste nada...
No se escucha respuesta. Levanta el plato. Camina hasta la cocina y lo deja apoyado en la mesada. Con la cabeza gacha, desaparece del escenario.
(Telón.)
PRIMER ACTO
ESCENA TERCERA
Luz baja. Se ve un sillón. Una montaña de humano allí tirado, de espaldas al público. Desde lejos se ve el movimiento del cuerpo, rítmico, cíclico, con cada respiración. Se escucha la inhalación seguida de la exhalación. Son profundas, completas. Pareciera que hablara mientras respira de esa manera.
De fondo se escucha un llanto. Es suave, pero insistente. Su origen está fuera del escenario.
Un reloj sobre la pared marca las 4:05. Es madrugada pero ella llora todavía.
Él levanta la cabeza una y otra vez.
Él: No llores más... por favor...
No escucha respuesta. Se acomoda sobre su otro costado. Suben un poco las luces alumbrando a su rostro. Ahora se percibe su cara, pensativa, algo entristecida. Se perciben sus ojos, semiabiertos, celestes, transparentes. Piensa en lo que debe pensar el público pero aún así no se levanta a defenderse. El libreto no dice eso. No le toca diálogo ya. Su defensa no le importa a nadie... ni tampoco tiene fuerza para hacerlo. Ya la debilidad es más fuerte que él mismo.
(Telón.)
* * *