Se para en la escalera, y sube los escalones,
ve la meta allí arriba, cada vez se acerca más.
Pero no sabe que en el medio se le viene un infierno,
obstáculos que saltar, bichos y arañas la van a picar.
Tratará de hacerse a un lado, subirá por las barandas,
pero pronto caerá, y su cuerpo rodará, en la base otra vez quedará.
Y sumará mayor distancia, pero no dará importancia,
el amor que floreció es más fuerte que el dolor.
No le importa si mañana llueve o truene, si la manos
le llegan a sangrar de tanto escalar.
Tampoco le importa su vida, su cuerpo o su alma,
sabe que no vivirá, nunca alcanzará la paz,
hasta que no alcance la cima.
Y se vestirá de blanco, no querrá perder más tiempo,
su ilusión la acompañará en el camino hasta el final.
Pero ella vive en su ceguera, no sabe lo que le espera,
lo que piensa no es así, su destino no es aquel
que ella cree que vendrá,
Pero no se imagina que en la cima verá,
el más trágico dolor, la pérdida del color,
su amado se entregó a un diferente amor,
a él no le importará todo lo que ella sufrió.
Y la vida se convierte en una tragedia griega,
el cuchillo atravesó, y su sangre ya brotó,
desangrase el corazón.
Una piel fría ya sin vida, sin alma y sin calor.
Alguien llame un doctor!
Pero ella ya eligió, se marchó hacia el sol.