comprobé que sé resucitar después de tantas veces que me suicidé.
comprobé que sé sufrir después de tantas veces que lloré.
comprobé que sé amar después de tanto que soporté.
comprobé que sé olvidar después del tiempo que pasé.
comprobé que sé escribir después de tanto que imaginé.
comprobé que sé seguir después del consejo que escuché.
comprobé que sé dar vuelta la página después de darme cuenta
que hay capítulos que no merecen ser continuados,
sólo ser cerrados, dados por terminado.