Tengo ganas de escribir y no me sale nada.
Necesito inspiración.
Mirar por la ventana e inspirarme en el sol.
Decir que es mi Dios, que es magnífico.
Pero está nublado.
El día está nublado. El celeste del cielo no logra distinguirse.
Mire para donde mire, para el lado que sea, no hay un mínimo centímetro de cielo al descubierto.
Hay una capa de nubes que me está tapando la visión. Que no me dejan ver qué hay detrás.
Hay una capa de nubes que me está tapando el corazón. Mi corazón así está, extraño, encerrado, temeroso. Porque no sabe que después de la lluvia, de los truenos y los ruidos, el clima cambiará.
Una vez que todo pase, que la tormenta se aleje, volverá a salir el sol.
Volveré a nacer. Volveré a sentirme bien.