Quiero gritar lo que me pasa al mundo. El mundo me va a escuchar. Porque grito, porque quiero gritar. Estoy enfadada conmigo misma. Pienso en colores, pienso despacito, después rápido. Me acelera. Los kilómetros pasan, pasan y pasan. Avanzo, cada vez más. La cabeza vuela, se revoluciona. La mente cambia.
Ganas de saltar, de reír, de llorar. ¿Dónde hay un hombro? Quiero apoyar mi cabeza. Quiero inventar un amor no correspondido, hacer piruetas, mirar al sol. Me quiero sumergir en el agua, hundirme hasta la frente. Abrir los ojos, mirar nublado, sentirme suspendida. Quiero ir hasta el fondo y sentir la presión en mis oídos, tragar un poquito de agua y salir tosiendo a la superficie. Quiero nadar y que me agarre un calambre, estirar el pie, largar el dolor.
Quiero escuchar un tango. Pedirle a mi abuela que me enseñe a bailar. Pero mi abuela falleció. No sé quién me podrá enseñar. Cambiaré de género, entonces. Bailaré una zamba, bailaré salsa, bailaré merengue. Tango no. Todo menos tango. Si Gardel me escuchara optaría por pegarme un tiro en el medio de la cabeza. NO, no quiero tango, ¿no se entiende? Si no puedo bailar, voy a cantar. Cantar hasta que la garganta se me parta en veinte pedazos, se me desgarre, me sangre. Toser, y toser sangre. Toser hasta desangrarme. Y mirar mi sangre, mirar las manchas, buscarle figuras. Veo un árbol, una paleta, un chupetín. Veo un auto, una casa, una nube. Y salgo para afuera, y le busco formas a las nubes, y les veo forma de mancha de sangre. Divertida visión del mundo, o nubes, o manchas de sangre. Nubes, todo nublado. Manchas de sangre, todo sangrado. Todo nublado, todo sangrado. ¿Qué pasa? ¿Qué estamos viendo? Una realidad escondida, dibujada, incierta, confusa. Una realidad sangrante, herida, rasguñada, fracturada. Una realidad irreal, que se introduce en lo profundo de un río de lágrimas. Una realidad que se estremece ante los llamados de la verdad. Una realidad que no quiere ser, que quiere huir, que quiere desaparecer.
¡Que cambie, que cambie ya! ¡No quiero esta realidad, no la quiero, no la acepto!
¡Dame una mano! No quiero esta realidad. ¿Qué hago si estoy sola?