del mismo lado que vos

si me pesara creo que habría bajado unos cuántos kilos
lo que me pesaba la angustia y el nerviosismo acerca de un futuro de no poder
a veces me imaginaba deportada (nos imaginaba)
aunque el placer de saber que te venía a encontrar
que venía siguiendo mi destino
me daba la fuerza y el valor
de enfrentar todo esto con una sonrisa
y así lo hice
y así todo salió
más la energía de todas las personas que movieron amor universal y me lo enviaron tan maravillosamente
hoy ya estoy acá
del otro lado del Atlántico
¡del mismo lado que vos, mi amor!
y si bien ya veíamos la misma luna
ahora tu noche es mi noche
y tu día, mi día
quizá hoy no entiendo de temporalidades
en mi mente son las ocho de la noche
perdí la cuenta de cuánto dormí
cuánto comí
cuánto bebí
si me faltaron nutrientes, hidratación
horas de sueño se ve que no
porque acá estoy
un poco insomne
preguntándome qué estarás soñando
y recordando todo lo que pasó en estas últimas 48 horas
de despedir a papá entre lágrimas y no sacarnos ni siquiera una foto
de temblar mientras me hacían mostrar el dinero que tenía guardado en los lugares más escondidos de mi cuerpo
de abrir los ojos como platos cuando vi cómo sellaban mi pasaporte sin hacerme preguntas o exigir explicaciones
ver el transportín roto por la desesperación de vaca y obligarla a usar un bozal
mientras una niña hermosa nos hacía una obra de arte
y luchar con la azafata recordándome que no podía estar afuera
para luego verla seguirme por el pasillo cuando me levanté al baño
y que una solidaria compañera me hiciera carpita para que no la vean
gente, gente
cuánta gente hay en el mundo
cuánta gente noble y amigable
confío que son más
y me había olvidado ya un poco
de cómo corren las personas
en los grandes aeropuertos
en las grandes ciudades
ya me había olvidado de esa vorágine
que ahora me encuentra excedida
con la cabeza algo confundida
de qué hago acá
y por qué no estoy allá (donde estás vos)
pero gente hay mucha y una de esa gente
es quien hoy me hospeda
a quien quiero y respeto y por sobre todo es mi amiga
así que acá estoy
compartiendo calidad de tiempo
disfrutando el momento
y tacho ya algunos obstáculos que me inquietaban:
un avión
una frontera
otro avión
un tren
quedan otros dos trenes y un avión más, si es que la fortuna sigue tan, tan de nuestro lado
quedan días que volarán por mucho que me pese que el tiempo vuele, porque vuela cuando no paramos de hacer
y así es Madrid: no para
yo mientras tanto aprovecho ese movimiento
para jugar mi juego de quietud y apreciación
y me detengo para reparar en detalles
en esos que mi yo del futuro no veía
como los azulejos de la estación Delicias con el relieve del cielo de Madrid
o la cara de pocos amigos de la dueña del juego de tira y gana
o la basura en las calles
o si los precios siguen siendo como eran
y disfruto el momento y comparto la cena de madrugada,
apago la luz y apoyo la cabeza en la almohada
para respirar hondo e intentar descansar
dejar de pensar
y encontrarte en algún sueño, quizá, eso espero
para sentirte de nuevo
y que el paso del tiempo hasta el viernes
se haga mucho más llevadero