siento el misterio de tus labios estallar contra el lado izquierdo de mi inconsciente, ese que no solo te espera sino que también te recuerda con una sonrisa incesante pintada en ese agujero situado por arriba de mi barbilla que tanto me gustaba que llenaras con tus besos
boca vacía y fría que hoy, cerrada, no muestra los dientes y cuela lágrimas por la comisura saboreando con mi lengua la sal que las caracteriza extrañando el gusto de tu saliva y la calidez de tu respiración
no puedo decirte cuánto te quiero y cómo me movilizaste el alma
sólo puedo extrañarte de a ratos
extrañar lo que éramos y ya no
el beso aquella mañana donde por primera vez amanecí al lado tuyo y todo brillaba naranja por la luz que entraba a través de los ventanales e incidía en el sillón que me vio abrazarte besarte amarte y vivirte
no puedo decirte cuánto
aunque aún si pudiera sería en vano
porque esa información ya la sabés
boca vacía y fría que hoy, cerrada, no muestra los dientes y cuela lágrimas por la comisura saboreando con mi lengua la sal que las caracteriza extrañando el gusto de tu saliva y la calidez de tu respiración
no puedo decirte cuánto te quiero y cómo me movilizaste el alma
sólo puedo extrañarte de a ratos
extrañar lo que éramos y ya no
el beso aquella mañana donde por primera vez amanecí al lado tuyo y todo brillaba naranja por la luz que entraba a través de los ventanales e incidía en el sillón que me vio abrazarte besarte amarte y vivirte
no puedo decirte cuánto
aunque aún si pudiera sería en vano
porque esa información ya la sabés
hay que ver qué hacés con ella