"no niego ni afirmo..." empezaste la frase
te miré expectante, con media sonrisa
no puedo no sonreír cuando empezás tu discurso, me emociona lo que estoy a punto de escuchar
no es que el cien por ciento de tus ideas sean pura inteligencia
o que seas repetidor de frases célebres
filósofo contemporáneo,
poeta descontrolado
mas son los comentarios espontáneos
llenos de ocurrencias inesperadas
que me hacen reír a carcajadas
tratando de entender cómo se te ocurren
tratando de entender por qué me hacés reír tanto
espero esos comentarios, porque estoy acostumbrada
años y años oyéndote
entre medio de un gentío, o solos en algún lugar
arrancando una frase que siempre a alguien hace tentar
y esta vez, me besabas
era temprano en la mañana
recién te despertabas... yo hace rato te miraba
me miraste y sonreiste, tu media sonrisa se acopló a la mía
y entonaste esa frase, arrancaste...
"no niego ni afirmo... haberte besado mientras dormías".
Se me explotó el corazón. De un momento para otro. No sé cómo explicar el sentimiento que brotó. Se abrió un capullo, floreció de par en par, con todo su aroma y su néctar, en su máximo esplendor. Fui la más hermosa del mundo, fui la más afortunada, el ser más feliz sobre la tierra. Y me reí, no fue gracioso pero me reí, fue risa de emoción, de alegría incontenible. Un suspiro me atravesó, y te bese como si pudiera besarme, te amé como si pudiera amarme a mí misma, con toda la pasión y la ternura que pude, con tanto amor que desbordaba, con tanta fuerza que me agotaba.
Quizá fue algo tonto... cómo deseo escucharte decir eso de nuevo, porque si lo volvieses a decir, lo habrías hecho otra vez.
No sos de los que dicen en vano.
Eso espero... o eso quiero, porque quizá así podría conservar algo de esperanza...
te miré expectante, con media sonrisa
no puedo no sonreír cuando empezás tu discurso, me emociona lo que estoy a punto de escuchar
no es que el cien por ciento de tus ideas sean pura inteligencia
o que seas repetidor de frases célebres
filósofo contemporáneo,
poeta descontrolado
mas son los comentarios espontáneos
llenos de ocurrencias inesperadas
que me hacen reír a carcajadas
tratando de entender cómo se te ocurren
tratando de entender por qué me hacés reír tanto
espero esos comentarios, porque estoy acostumbrada
años y años oyéndote
entre medio de un gentío, o solos en algún lugar
arrancando una frase que siempre a alguien hace tentar
y esta vez, me besabas
era temprano en la mañana
recién te despertabas... yo hace rato te miraba
me miraste y sonreiste, tu media sonrisa se acopló a la mía
y entonaste esa frase, arrancaste...
"no niego ni afirmo... haberte besado mientras dormías".
Se me explotó el corazón. De un momento para otro. No sé cómo explicar el sentimiento que brotó. Se abrió un capullo, floreció de par en par, con todo su aroma y su néctar, en su máximo esplendor. Fui la más hermosa del mundo, fui la más afortunada, el ser más feliz sobre la tierra. Y me reí, no fue gracioso pero me reí, fue risa de emoción, de alegría incontenible. Un suspiro me atravesó, y te bese como si pudiera besarme, te amé como si pudiera amarme a mí misma, con toda la pasión y la ternura que pude, con tanto amor que desbordaba, con tanta fuerza que me agotaba.
Quizá fue algo tonto... cómo deseo escucharte decir eso de nuevo, porque si lo volvieses a decir, lo habrías hecho otra vez.
No sos de los que dicen en vano.
Eso espero... o eso quiero, porque quizá así podría conservar algo de esperanza...