Te tenía muy abandonado blog... Será que estuve teniendo unos días bastante moviditos, y digamos que no podía estar todo el día en la computadora como antes.
Me estuve dando cuenta que estoy disfrutando un poco más de la vida. Aunque no puedo lograr que todo me chupe un huevo, sigo sonriendo a pesar de lo que el destino me pone como dificultades, y trato de analizar todo lo menos posible, para poder disfrutar más y pensar menos.
Pero es imposible NO PENSAR. No pensar NADA, nada de nada, poner la mente en blanco y dejar de recordar.
Y es imposible reemplazar los pensamientos. Pensar en una cosa en vez de otra, porque las cosas tan importantes ocupan el pensamiento la mayor parte del tiempo, y eso no lo puedo evitar.
Quisiera poder pensar un poco menos. Pero cuando logro no pensar, aparece de repente. Aparece sin avisar, sigiloso, como acechando. Y yo pienso de vuelta, porque no puedo evitarlo, porque no quiero tampoco. Porque pensarlo me hace feliz, tenerlo cerca aún más, y abrazarlo me alimenta, me lleva a un estado de éxtasis, me llena el alma.
No sé qué es peor, si pensar o no pensar, si ver o no ver.
Dejemos que las cosas sigan su curso... En algún momento, algo pasará.