Sintiendo la lluvia caer sobre mi techo, viendo el sol esconderse tras las nubes,
descubro que mis sentidos comienzan a fallar.
No siento mi cuerpo, no siento mi alma, no sé dónde estoy.
Percibo una brisa helada recorrer mi rostro, no sé de dónde proviene.
Estoy sola, tengo miedo, y no estás junto a mí.
Cada día es más terrible desde que te has ido.
¿Qué voy a hacer si las cosas siguen así?
Me duele. Me pesa. Me lastima.
No puedo seguir ocultando esta sensación de infelicidad.
Necesito encontrarte una vez más, no quiero seguir viéndome sin tí.
Por favor, regresa por mí.
Por favor, no me dejés sola.
Por favor, yo te amo.