Sé de un lugar donde no existe la tristeza. Donde el viento cura las heridas.
Sé de un lugar donde la vida es más larga. Donde las aves cantan melodías.
Melodías al alma, melodías al sol.
Sé de un lugar donde nada importa demasiado. Donde las casas llegan hasta el cielo.
Donde la luna te saluda y ríe. Donde el corazón grita un "te quiero".
Te quiero a tí. Te quiero sin peros.
Te quiero con el alma. Y tú también me quieres.
Sé de un lugar donde se vive en paz. Donde nunca hace frío.
Donde siempre hace calor. Donde las noches de luna llena son más hermosas.
Donde las noches de luna llena no te hacen llorar.
Donde llueven gotas de cariño.
Donde uno puede amar. 
Amar sin barreras.
Amar hasta que nos de la piel.
Sé de un lugar donde los árboles te abrazan. Levantan sus brazos y te saludan cada mañana.
Sé de un lugar donde las flores no tienen espinas. No necesitan defenderse, pues nadie quiere comérselas.
Nadie quiere arrancarlas. Nadie quiere quitarles la vida. Nadie quiere usarlas para una decoración.
Tan solo son amadas, admiradas y prestigiadas por todos.
Todos las miran y se maravillan ante sus hermosuras. Y ellas se unen a las aves, y cantan.
Y las aves observan tu cara y te sonríen. Y tú les sonríes también.
Y deseas vivir allí por siempre.
Sé de un lugar donde el mar es más infinito. Donde no empieza ni termina, con horizontes por todas partes, inalcanzables.
Horizontes innecesarios. Horizontes que ya están en nuestra vida. Porque no queremos ni tenemos que cambiar de rumbo. 
Sé de un lugar donde vivimos en la perfección. Donde sufrir es cosa del pasado.
Sé de este lugar.
Sé dónde queda.
Sólo abre tu corazón, toma mi mano, y vayamos juntos al amor.