te miro
de lejos
me sonrío
te miro
¿me mirás?
¡sí, miraste!
levantás tu brazo
en forma de saludo
yo sigo sonriendo
ya te diste cuenta
que estoy sonriendo
no sabés la causa
(¿y si sabés?)
respondo el saludo
esbozo un "hola" con la boca
mantenés la mirada
respondés a mi mueca
y sonreís vos
atravesás la puerta
desaparecés tras ella
yo cargo la taza
el agua hierve
transforma ese sobrecito
en una infusión
el vapor me empaña los ojos
sigo sonriendo
apoyo el ahora té sobre la mesa
apoyo el corazón también
abre grandes los ojos y se ríe
una carcajada inunda el salón
se ríe y al instante llora
llora desconsoladamente
llora y se estruja
en cada espasmo se ven
quedan al descubierto
las cicatrices blancas
y profundas
ajetreado, gastado
víctima de un dolor pasado
se inunda en lágrimas
la sal no le arde
ya sanó, la sangre no brota más
lo que lo agota es
el miedo
y la angustia de solo pensar
ver esas heridas
otra vez
abriéndose de par en par