nunca digas "nunca"
y siempre que escuches "siempre"
mantente con cuidado
sin bajar la guardia
porque tarde o temprano
vuelven los miedos
a acecharte la cabeza
con la voz silenciosa
que habla en la mente
entonando las estrofas
del poema más doloroso
que algún ser le ha escrito a otro
del recuerdo de cómo
se pierden las llaves
del corazón de uno mismo
cuando le entregamos el control al resto
de cómo la mente
sufre la persecución
de esos rostros sin cara
de esos cuerpos sin alma
que se apropian del equilibrio
y asesinan al bienestar
llevándose la luz del Sol
el brillo de los ojos
la capacidad de soñar
dejándonos pesadillas...

...que mejor ni recordar