qué cosa extraña
del ser, del sentir,
cuando dos energías tiran para un mismo lugar
cuando la inspiración que viene de un sitio
se acomoda para nutrir la mente
de la pequeña poeta
que intenta acomodar en frases
las palabras tiernas que le brotan
incansablemente del alma

burbujean su semántica
dejando en el aire
un aroma a cielo
un calor de ensueño
una brisa de verano
de Esas que por la mañana
se roban nuestras palabras
cuando caminamos por la orilla
y el Mar nos baña los pies
haciéndonos olvidar de la Tierra
y elevándonos en el Aire
para sumergirnos en el Cielo
a danzar con las Nubes
y alzar el alma al Viento

cantarle al Sol
que acerca sus rayos a nosotros
para recordarnos lo que es el calor
y lo bien que se siente
entre tanta soledad