No quiero ser la madre de tus hijos, ni que nos casemos, ni que me propongas una vida a mi lado, ni que nos pongamos de novios, ni que salgamos a caminar de la mano, ni que me presentes en tu casa como tu pareja.
Quiero pasar la noche, enredada a vos.
Quiero un rato de vos, una tarde.
Quiero probarte, unas horas.

¿Tan difícil es entenderlo?