Como si no me costara.
Como si no me doliera.
Como si fuera fácil para mí decir no, no arriesgarme.
Miedo a arriesgarme, y hacernos doler.
Lastimarnos a los dos, agujerear tu corazón, rasgar el mío.
No te entiendo ni me entendés, no puedo hacer más nada.
Es difícil interpretarte, peor para tí interpretar mis palabras.
No puedo alejarme de vos, pero tendré que resignar el hecho de quererte tanto.
El cariño que te tengo, el amor que te tengo.
Que, lastimosamente, es amor de hermana.

Daría todo lo que tengo por verte diferente. Pero no. Y no puedo evitar decirte la verdad. Podrás decirme que preferís que así sea, que tengas las cosas en claro... Pero noto tu descontento, tu desprecio, tus ironías. Y me hace doler el alma el hecho de saber que las cosas nunca serán como los dos queremos. Sí, vos dijiste, "los dos queremos que sea diferente... así que algo tenemos". Pero no puedo verlo así. No puedo arriesgarme si ni una pizca de lo que me pasa en el interior se puede llegar a comparar con lo que parecés sentir vos. Ya no sé si vamos a seguir soportando esto mucho tiempo más, antes de que alguno de los dos se revire (algo que ya nos está sucediendo, y a ambos). Difíciles pasares nos tocarán vivir, difícil será el caminar. Tal vez terminaremos arrastrados, ambos, totalmente destruidos, buscando un alma por el cual fluir. Quizás te des cuenta que jamás me quisiste. Quizás me de cuenta que eras el amor de mi vida. Quizás pasarán tantas cosas, quizás será mañana. Hoy es hoy, y lo que hoy siento es que tengo que dejar ir antes que aplastar, perforar, y lastimar. Siento que debo escapar, correr lo más lejos posible, e intentar sobrepasar esa cornisa de una vez por todas para lograr arrojarme al vacío. Capaz sirva intentarlo, porque el amor que te tengo es enemigo del amor que vos me tenés. No sé el sentido realmente, pero lo que sé es que me va a doler... Y siento que a vos también.