No sé si me entenderías si pudiésemos hablar. Me sentiría un poco tonta, algo enamoradiza. Presiento que te burlarías, que echarías a reir. No sé tus reacciones, no sé qué podrías llegar a decir. Sé que es difícil ya soportar esta realidad. El paso del tiempo abrió la piel, hirió profundo, hizo doler. Y seguí hasta ahora, sosteniendo esto que siento. Seguí adelante, manteniéndome en pie, pero sintiendo que me desvanecía cada vez que sabía algo de tí...
No sé muchas cosas. Ni siquiera sé cuán fuerte es lo que siento.
Pero sí se una cosa, que puedo afirmar con seguridad. Necesito verte. Quiero verte. Una vez, otra vez.
Es imposible seguir con esta situación. El aire ya no me llena los pulmones cuando quiero respirar. A veces siento como si quemara. O como si estuviese ingresando en mis pulmones en vano. Como si en lugar de aire fuera un vacío, que no hace más que oprimir mi alma, mi pecho. 
Debí habértelo dicho hace algún tiempo, quizás tuve el tiempo, pero no me atreví. Me siento culpable, me siento idiota. Fue un mes que sentí que era diferente. Me sentí especial para alguien. Me sentí única en el mundo. Te había encontrado. Me encontraste primero, tu sonrisa me encontró. Sonrisa desvanecida en un pasado que ya fue, un atrás que no se repetirá jamás. Corriendo en círculos en torno a esta idea, sigo paso a paso avanzando hacia un abismo, sabiendo que aunque te tenga que decir "adiós", aún no me atrevo. Abrir los ojos es lo que me falta, aunque para eso también me hace falta valor. El valor de decir basta, el valor para terminar lo que nunca empezó. Es tan solo un paso, pero es difícil cuando ese paso tiene en medio una grieta extensa, que parece prolongarse a lo largo del horizonte, de la vida, del tiempo, haciendo difícil pensar en alguna posibilidad de cruzar.
Dejo pasar el tiempo y el paso se hace más difícil todavía, complicado. Y me da miedo arriesgarme, miedo de perder, miedo a caerme en esa grieta inmensa, infinita, arrojándome al vacío, hacia la nada.

Necesito verte. Aclarar lo que siento. Lo que me pasa dentro... Quizás algún día nos volvamos a encontrar. No sé cuándo, si será dentro de poco, en muchos días... Pero sé que te volveré a ver.