No sé qué hacer ya. Sos mi amigo,
sos mi hermano, sos mi todo,
pero ¿cómo callo lo que siento?
Es como una piedra raspando
las paredes de mi corazón.
Es como un puñal,
que se ensarta dentro.
Es como una daga,
que se clava en mi pecho,
y me mata lentamente,
hasta hacerme desangrar.
Es como el amor,
el amor que enloquece,
el amor que embriaga,
el amor que me tortura y me mata,
al saber que no te tengo,
que ya te perdí,
que no sos mío,
que estás lejos.