Amarte a tí no es lo mejor, lo tengo claro. Habiendo tantas cosas por hacer, menos traumáticas, como hallarle figuras a las nubes, como ir al cine o no hacer nada. Amarte a tí no es lo mejor, pero me gusta. Quizás estoy jugando como siempre al masoquista, en vez de distraerme con el fútbol, o con el internet como hacen todos.


Amarte a tí no es lo mejor, pero es perfecto para encontrarle algún sentido a esta rutina de ser por siempre solo un ciudadano, 
sólo uno mas.
Amarte a tí me hace sufrir, qué buena suerte. Para acordarme de que existo y de que siento.
Para tener en que pensar todas las noches,
para vivir.


Amarte a tí es un veneno que da vida. Es una antorcha que se enciende si se apaga. Es lo sublime junto con lo idiota. Es lo que siento y a quién le importa. Amarte a tí es la verdad más mentirosa. Es lo mejor de lo peor que me ha pasado. Es la ruleta rusa por un beso. Es lo de siempre improvisado.


Amarte a tí es un error, dice un amigo, que cree que ser feliz es estar libre, y se pierde del matiz que da lo incierto,
amarte a tí.
Es la embajada de un instante en mi cerebro. Es también haberte odiado un par de veces.
Amarte a tí es un absurdo y lo sabemos,
y así será... mientras nos dure.