un cristiano, que fue Dios
una amiga habló de los astros
escuché al mar
mirándolo de frente
mientras pensaba en tu cara
lo más lindo de vos
es que puedo hallarte
en esos lugares
donde fuimos felices
le hablé al mar
le hablé de vos
como lo hice tantas veces
él me habló de vos también
que nos había visto
saltar olar
nadar distancias
remar
sumergirnos
besarnos
amarnos
que nos había visto
de tarde de noche y de mañana
con frío o calor
felices y enojados
acompañándonos por más
de que no sintiéramos los dedos
dejando todo de lado con tal de estar juntos
con tal de compartir
me hizo un favor y me trajo tu aroma
yo cerré los ojos y lagrimeé
se me erizó la piel de recordarte
sentí un beso depositándose en la mejilla
sentí una caricia en la espalda
un abrazo eterno
no fueron los astros ni la luna
tampoco fue Dios
el mar me lo dijo:
fue el amor que sentimos
lo que no se extingue
lo que no mengua
es el apoyo mutuo
la compañía
la crítica constructiva
que a veces se vuelve destructiva sin quererlo
porque también somos dolor y tristeza
también somos ira y enojo
pero transitorios
y cuando todo eso pasa
sigue ahí firme el alma
el motor
la fuerza
la mecha que enciende las ganas
la confianza
la esperanza
al final de todo
lo importante es seguir
y escuchar lo que el mar tiene para decir