alegué un argumento
mientras asía la última carta
digital, obvio
porque todo ahora es virtual
lloré de bronca
llorar no es de débiles, decías
así que lloré más allá de que
quizá alguna vez
no me hubiera perdonado llorar
en un contexto como ese
cuesta entendernos
cuesta comprender al otro
tanta falta de comunicación
con tantos medios nuevos
digitales, obvio
medio de incomunicación
hacemos que nos hablamos
nos proclamamos diferentes
independientes de la tecnología
y no, soy una más de esta era
digital, obvio
humanos deshumanizados
aunque se sigue sintiendo tanto
y con tanta intensidad
y tanto alboroto mental
el mambo, la expresión explosiva
esas cosas no cambian
no cambia ser humanos
sentir incontrolablemente
no cambia ver una cara y que provoque
esa sensación que estremece
apoyar la mejilla en un hombro
con la nariz hacia el cuello
y percibir el perfume de la piel
respirarlo hasta desarmarme
no cambia arrojarme al lado
bajo un cálido sol de media tarde
y disfrutar el silencio del encuentro
para olvidarse un poco de la vorágine
y encontrar la paz del alma
que transmite la compañía de aquel que se quiere
esas cosas no cambian
quizá lo que sí cambia es
la manera de comunicar
quizá una sonrisa comunique mucho mas aún que un beso
quizá una mano en el hombro
un pensamiento
planificar algo
me dan ganas de tachar el quizá
y confirmarlo
porque así lo vivo
pero es que todavía no me animo
a las afirmaciones
pero es que todavía sigo
sin sanar