¿qué escondés atrás de esa sonrisa?
¿qué es lo que asoma cuando te quedás sola y te arrojás en la cama?
esos fantasmas no pasan desapercibidos, pequeña
tu sonrisa es un brillo, pero no alcanza a disimular el velo detrás de tus pupilas
la tristeza y la añoranza
el silencio obligado
la caricia oprimida

es una luz más tenue la que te representa,
no es la misma de siempre, la que llevabas como estandarte
te condecoraban por iluminar
y ahora te tienen que andar alumbrando
el sendero por el cual caminás

¿dónde está ese demonio que daba vuelta el mundo a su paso?
¿dónde están esas manos que pintaban el cielo sin esfuerzo?
las lágrimas caen tan fuerte que hacen un sonido estremecedor
¿cuándo llegaste a este punto?
¿por qué no podés curarte, pequeña?

la herida no cierra
el pecho está frío
un disparo atravesó el cerebro
y luego otro el corazón

se oyen chillidos y esnifeos constantes
no puede dormir, allí acurrucada
sufre mientras chispas saltan de su espalda
desparramadas, incendian el derredor
todo se prende fuego y no intenta salir
se incinera en su propio dolor
las bocanadas anuncian los últimos minutos
ella sigue lagrimeando y se achicharra
poco le importa, ya no hay nada más
ella, pequeña, indefensa
que escondía en la sonrisa
un fantasma de un amor
que le dio vuelta el mundo
y le partió el corazón