horrocrux

el árbol cubre su cabeza del agua
allí se encuentra, escondida
la copa frondosa le hace de paraguas

suena el viento en las hojas
se liberan de las gotas que reposan,
débilmente, sobre la celulosa

le salpican los ojos, las mejillas,
¡mejor así! ¡que caigan!
que no se note que ya estaban

buenas nuevas lavan viejas malas
(¿quién dijo que eran malas?)
(¿quién dijo que no eran necesarias?)

da inicio al camuflaje
apoyando su espalda en el tronco
la madera no lastima, tampoco moja
puede que ni siquiera lo esté sintiendo
porque el cuerpo se está desvaneciendo
etérea la carne y tangible el sentimiento

¿conocés cómo se comportan las tormentas?
los rayos iluminan de punta a punta
en el cielo negro, las nubes se vislumbran,
descargan a tierra en el punto más alto
quizá un pararrayos, quizá un edificio,
quizá tu frondoso follaje dorado

o tal vez ni siquiera veas rayos ni centellas
y permanezcas debajo, sola con tu querella
¿fuiste astuta al elegir tu refugio?
pues puede que sea de pura hoja caduca
que pronto perezca, le llegue la hora,
cuando la naturaleza así lo disponga
y tu árbol se desnude, su fulgor desaparezca
y te quedes nuevamente, otra vez, indefensa

hay que saber elegir a quién confiarle la luz del alma