Quiero saborear el jugo de tus labios,
ese néctar que se derrama directo desde tu boca.
Quiero besarte y sentir la gloria
de sentirme eterna, sentirte para siempre.
Sentir paz en tu calor, invadiéndome el cuerpo,
envuelta en tus brazos, sintiéndome amada,
reconfortándome como si fueras
el Sol de cada mañana
amaneciendo en mi alma.