hay dolores del alma que no se van así nomás
hay dolores que quedan y golpean sin cesar
abren la piel de par en par
la hacen pedazos
queman desde adentro y no hay forma de arrancar
agarrados, desde la raíz, allí están
cubriendo toda la superficie
haciéndose propiedad
y nunca se sabe la verdad
si es algo real
pero ante la mínima sospecha
el alma llora y el dolor no cesa
no hay luz no hay paz
sigue habiendo oscuridad
como la que había cuando no existía
pero dolía menos que esta realidad