vos, entre tantos
ciertamente debías de ser vos
entre cientos, miles, millones
como en mi sueño
piel blanca asomada entre los huecos de género negro que hacía de vestidura
piel blanca que se interrumpía con trazos de tinta negra en las extremidades superiores
ojos pequeños y nerviosos que hoy me miran con la expresión más dulce con la que jamás me hayan mirado
ojos que amo y que sigo viendo aunque los tengas cerrados
ojos que veía en sueños hace mucho tiempo atrás cuando ya vaticinaba tu llegada
presencia onírica que despertó dudas en una niña-mujer que daba sus primeros pasos en el amor compartido
¿quién era ese de mis sueños?
¿por qué aparecía en ese momento?
¿por qué su silueta, su color de pelo, su vestimenta, difería tanto de quien me acompañaba día a día, de quien inspiraba mis poemas?
presencia onírica que significó una discusión de mañana por narrar lo que había vivido en brazos de Morfeo
reprimí luego esos relatos para evitar problemas
dejé de lado el sueño, suprimiéndolo, sublimándolo
y me entregué a la realidad, distraída, mirando al cielo
buscando alguna señal en las estrellas
en el cosmos infinito que se presentaba tan guía, vibrando a una frecuencia que aún no podía percibir
y hoy la oigo cuando me permito el silencio
absoluto silencio espacial y mental
cosmos, es lo mismo que yo soy, somos la misma cosa, el mismo todo, la misma energía
como vos, como vos que vivís en mí quién sabe hace cuánto
que casualmente vestís de negro y llevás una piel blanca tatuada con líneas oscuras en tus extremidades superiores
como vos que casualmente hoy despertás a mi lado para escuchar mis relatos
y me abrazás mientras Morfeo se hace una fiesta con mi memoria y mis emociones
me despierto con una presión en el estómago de mal sueño
y me abrazás mientras Morfeo me suelta la mano
el mismo que alguna vez me mostró que los sueños, sueños son
el mismo que trajo a mi mente inconsciente una silueta de alguien que se parecía a vos, vestía como vos, caminaba como vos
cuando yo no creía que el futuro se pudiera predecir, ni siquiera sé si hoy creo que sea así
y hoy esa silueta se arroja sobre mi cuerpo de espaldas escribiendo estas líneas en la cama
para besarme con la suavidad del amor pleno
la misma cama en la que sueño, y soñás
no sé si soñé con vos, si efectivamente eras vos
no sé si te creé, o me creaste, o predijimos el futuro
quizá cuando te conocí y se despertó mi intuición fue porque escuché a Morfeo riendo a carcajadas brindando por nosotros
no sé cuánto de todo es real, y cuánto lo imagino
pero duermo en una cama en la que sueño
y me despierto
con tu rostro a mi lado
con esos ojos de amor que hoy me sonríen y me dicen buen día
y abierto de brazos me envolvés y ponés tus oídos al servicio de mis relatos
en los que quizá alguna vez ya exististe
como existís ahora
como elijo que existas cerca mío
y me elegís existiendo a tu alrededor
una maravillosa casualidad que describimos increíble
increíblemente mutua
increíblemente nuestra
soñada
y hecha realidad