y si me preguntás

y si me preguntás cuándo medito
te respondo
que medito cuando te miro 
durmiendo
con un gesto plácido
tierno, pueril

me remonta a la niñez
y te cuido mientras soñás
a la vez que me pregunto
qué estarás soñando
cómo te estarás sintiendo
cuáles de esos sueños te esforzarás por cumplir
y cuáles dejarás para después
para otra vida, quizás
o si yo estoy ahí
aunque
ya estoy en la realidad
en esta, la tangible, la consciente
en la que
te miro
me concentro
inspiro
tres dos un
retengo
espiro
tres dos un
inspiro
y vuelo
y sueño
y me fundo con vos
en ese mar onírico
en el que tantas veces nos encontramos
en tiempos pasados
hasta que
nos despertamos
para hallarnos
acá
tangibles
conscientes

y si me preguntás cuándo medito
te respondo
que en este preciso instante lo estoy haciendo
dejando fluir las palabras
que siempre quedan cortas
que nunca alcanzan
pero aún así me permiten
este espacio
de meditación
en el que me abrazo consciente
de Ser
con lo bueno y lo malo
lo que suma, lo que resta
los avances y trastabilleos
los soles y tormentas
porque al fin y al cabo
todo es parte del todo
como el reír o el llorar
dormir y soñar
son parte del vivir
y nos regalan esas horas de magia
en las que nuestras pieles se fusionan
y decidimos entregarnos a Morfeo
uno al lado del otro
(des)conectados
abrazados
juntos

• • •

(y lo digo como si fuera algo simple
y en verdad
es una de las maravillas
de mi despertar)