tubito

ojos celestes
que observan incondicionales
agradeciendo con la mirada

apoya su barbilla sobre mi pierna
y cierra sus párpados ante una caricia
que me brota espontánea
pues le hace tan bien a él
como a mí

a veces se lo escucha comunicarse
con otras y otros de su especie
cuando alguno en el barrio
llama con un ladrido
y mira hacia afuera
y me mira
no sé bien por qué me mira
y yo que le digo no ladres
y él que deja de ladrar
y me arrepiento y pregunto por qué
por qué inhibirlo
por qué negarle su naturaleza

vaya a saber una
qué está diciendo
si acaso el llamado
es de rescate
o de compasión

y él me mira y se echa a mi lado
apoyando su barbilla en mi brazo
o en mi pie
o donde sea que halle un espacio de mi piel
para conectar conmigo
que automáticamente le sonrío
y le regalo una caricia
algo tan pequeño como una caricia
para agradecerle
por todo este amor infinito
este amor tan tierno y desinteresado
ese que me hace sentir especial para alguien
en este Universo
con esa alegría ante mi llegada
expresada con besos en la cara
y una cola que no para de batir
de lado a lado
mientras una sonrisa se dibuja
en su trompa negra y blanca
mientras se contraen las pupilas
y entrecierra la mirada
y le beso la cabeza
entre medio de sus orejas
en la trompa
en el lomo
y lo abrazo de rodillas
y nuevamente le agradezco
a veces sonriendo
otras entre lágrimas
por tanto amor
por esa sensación incomparable
de agradecimiento
por compartir el momento
por ser parte del ahora

ojalá seas eterno