escribiendo con tal
ímpetu
que duelen los músculos
la mano
los dedos
el alma
el alma habla
no sólo duele
habló a través de esa tinta
esa lapicera formando
esos garabatos narrando
esas palabras conformando
esa historia comunicando
algo
algo que
es parte de mi
y a veces ni lo sé
y tuve que parar
porque dolía
y era demasiado el vómito
incoercible el vómito
me desgarré los adentros
sangré profusa
y profunda
y profesé que
el silencio puede ser una vía de escape
así como el camino a la perdición
y grité lloré
suspiré hondo
escribí rápido
casi que creo que mañana
no entenderé algunas palabras
y tuve que parar
por dolor físico
ese dolor que a veces
viene a tapar
el dolor del alma
duele vivir
y si duelen los músculos
escribiré acá
y si esto se extingue
escribiré in mente
miraré el techo como me gusta hacer
y apreciaré las formas de las maderas
así como también apreciaré
las curvas de mi alma
los secretos de mi corazón
los latidos y la sed
y me perderé en susurros
suspiros
titilarán mis ojos
recordando desgracias
y buenos momentos
errores y horrores
superficialidad y superfluidad
y el tiempo corriendo
o caminando
o gateando
quizás hasta arrastrando(se)
y yo ahí
esclava de él
de él y de la vida
de la caducidad de la vida
de la finitud de la vida
de la labilidad
y por sobretodo
de lo efímera y fútil
exigua.
fugaz.