de la misma forma que a veces empiezo a hablarte y se me traba la lengua como nunca me pasó con nadie
porque hay cosas que te quiero decir que no te digo
porque ya te las dije un par de veces
y no da repetirlas
porque no tiene sentido
pero es que te veo caminando
viniendo a lo lejos
como a treinta metros
con el sol de atrás
esa remera verde
ese andar tan relajado
que como siempre digo, me da tanta y tanta paz
y te veo y me trabo
me quedo observándote
y digo hola cómo estás y te abrazo con ternura
para comportarme como una persona civilizada
y no hacer esa estupidez que tengo ganas de
que es parar en seco delante tuyo y quedarme mirándote
por un rato
por todas esas cosas que me hiciste sentir
por todo ese vértigo que aún siento cuando te encuentro
en el paisaje
y otra vez te escribo cosas
porque vos sabés que me inspirás
y me sale escribir todas estas
cosas
que sólo yo termino releyendo
o algún lector desinteresado que pasa por la web de casualidad a mirar
es que es tan lindo escribirle a alguien como vos
y es que es tan lindo saber que existís en el mundo
y hasta es lindo quererte y saber que me querés
y que cada vez que te vea
aproximándote caminando
con ese andar tranquilo y pausado
y ese brillo propio o el del sol por detrás
nos vamos a encontrar en un abrazo
y voy a quedar con ganas de quedarme mirándote
apreciando tu ser
y me vas a sonreír
y te voy a sonreír
y nos vamos a preguntar cómo estamos
con el placer de haber compartido eso
que tuvimos
que fue y ya no es
y que da gusto haber vivido