poseer

el temor a perder viene de la mano con la obsesión de poseer
cosas, empleos, personas
sitios, sentimientos, abstracciones
propiedades
bienes
divisa
toda una vida
obteniendo
poseyendo
esto es mío
y te enseñan que lo propio
es de uno
de nadie más

te enseñan que
a más tenés 
más feliz sos

te enseñan que
si perdés algo
lo tenés que reponer

para seguir sintiéndote así
como te sentías antes
bien
lleno
pleno

te enseñan que
el poder te hace más fuerte
que tu auto no es suficientemente veloz
ni tu casa suficientemente grande
ni tu teléfono suficientemente smart

que tu televisión no tiene las pulgadas
de las de la tele de tu vecino
o tu remera no es de la marca
que usan los famosos

que comprar usado no te generará
la misma satisfacción 
que un artículo nuevo

que debes mostrar tus logros
y recibir aprobación
sino es como si no lo hubieras hecho
si no hubiera sucedido
si no se hubiera impreso
en la línea de tiempo
de tu vida

mientras tanto suena una melodía
me pierdo en las teclas de este celular
me enojo conmigo por haber dejado
la hoja y el bolígrafo en la mesa
lloro por los ojos que ya no ven
por aquellos que murieron
aquellos que siguen peleando
lloro porque el dinero
no se puede comer
porque el agua no se puede rehacer
ni siquiera el tiempo
se puede volver
lloro por mi patria
la de al lado
la de enfrente
lloro porque sus zapatos pesan
sobre nuestras cabezas
porque su mierda huele igual
mientras que mueven los hilos
de todo y de todos
de ellos y aquellos
del peón y del capataz
lloro
por cómo se olvidaron de que
no hay casa suficientemente grande
si quien debería ocuparla
murió camino a un hospital lejano
no hay teléfono suficientemente smart
si quien debería utilizarlo
no aprendió a leer en una escuela
no hay auto suficientemente veloz
si quien deberia manejarlo
perdió su vida al volante
tanto olvido
tanto
tan conveniente el olvido 
para algunas cosas
y para otras

y no hay nada ni siquiera sujetable
tangible, disfrutable
si quién debería ser sujeto
de accion de esos verbos
se pierde de vista el objetivo
dejando demasiada energía en el camino
pisando hombros
cortando cabezas
tentando al destino
olvidándose del placer
de contemplar
de la paz que se puede obtener
con el simple ruido del mar

poseer
qué palabra difícil de olvidar